Roberto Pulido

En la actualidad, Roberto Pulido dirige su producción desde su estudio en Guadalajara,
contando con la infraestructura idónea para el desarrollo de
proyectos monumentales, vinculaciones curatoriales y el
coleccionismo nacional e internacional. Paralelamente mantiene un
firme compromiso social mediante el diseño y ejecución de
actividades formativas para personas sordas que promueven la
alfabetización visual y la inclusión cultural desde la plástica
contemporánea.

Roberto Pulido es un artista visual e investigador de la imagen con
una trayectoria consolidada de 35 años en la plástica
contemporánea, cuya producción se define por una constante
experimentación técnica y formal en su trabajo creativo. Su práctica
articula una propuesta que opera más que una imitación de la
realidad para fundar una figuración personal de corte simbólico. En
su producción, los temas mitológicos, literarios y sus propias
vivencias operan como encarnaciones de sus procesos internos y de
su asimilación de la sordera. Estos elementos se constituyen como
arquetipos de la psique colectiva que se integran orgánicamente a
los campos de la abstracción matérica, transformando el soporte en
un territorio de decodificación metafórica entre la memoria del
autor y la percepción del espectador.
EL SILENCIO COMO POTENCIA CREATIVA
El rumbo de su investigación visual experimentó un desplazamiento
fenomenológico fundamental hace dos décadas con el inicio de su
pérdida auditiva, un tránsito perceptivo que se radicalizo al
consolidarse su sordera total. Lejos de interrumpir su producción
de taller, el artista asumió esta transición sensorial como un filtro
metodológico, un dispositivo intelectual y una potencia creativa
para expandir el lenguaje plástico. Encontrando en la ausencia
acústica el catalizador para una renovada gramática visual, su
cuerpo de obra actual aborda la investigación del silencio no desde
una narrativa clínica, sino como el descubrimiento de un espacio
lingüístico autónomo donde explora problemas universales de la
pintura: la fragilidad de la comunicación, la persistencia del
recuerdo y la materialidad del tiempo.