El artista viaja por túneles del tiempo, rebobina y adelanta a su antojo y en ese trayecto vuelven recuerdos y anécdotas.
Para Folé Fonseca, el arte no es una elección, sino una forma de respirar.
“El arte es todo; es mi alimento y mi oxígeno”
Originario de la Ciudad de México y radicado en Guadalajara desde 1985, Folé ha hecho de su vida una constante exploración del alma humana y sus formas de expresión. Su trayectoria se ha nutrido de experiencias personales, influencias del surrealismo y una convicción profunda: el arte como necesidad vital.
